consejos conducción segura
Consejos que puedes recibir en nuestros cursos de conducción
Posición de Conducción
Una correcta posición en el vehículo es fundamental para conseguir una buena conducción y evitar fatigar nuestro cuerpo antes de tiempo. Las piernas deben de estar ligeramente flexionadas, pudiendo pisar al fondo el pedal del embrague. El respaldo debe de ajustarse de forma que las muñecas lleguen a la zona superior del volante.
Manejo del volante
Partiendo de que siempre hay que tener las dos manos cogiendo el volante, soltando una de ellas, únicamente para realizar giros u otras acciones imprescindibles, para realizar un buen manejo del volante es necesario colocar correctamente las manos en éste, siendo las "nueve y cuarto" la posición idónea.

La mano hacia la que gira la curva ha de anticiparse cogiendo el volante por la parte superior y tirando hacia abajo. Una vez la primera mano está arriba, la otra mano descenderá y ayudará a subir para realizar el giro, siempre con una de las manos cogiendo el volante durante esta maniobra.
Observar la trazada óptima
En carretera es muy importante anticiparnos ante la aproximación a una curva y evaluar las dificultades que pueda presentar.
Es necesario que nuestra conducción se adapte según sea una carretera revirada con curvas ciegas que distará de las carreteras amplias y curvas suaves.
En las primeras, lo fundamental es frenar lo necesario para adecuar la velocidad antes de comenzar con el giro del volante y realizar la trazada correcta abriéndonos al lado contrario todo lo posible para ir cerrándo dicha trazada a medida que llegamos al vértice de la curva para luego volver a abrir la trayectoria.
Es muy importante identificar perfectamente el vértice de la curva y que veamos la salida, pues hasta que no lo alcancemos no deberemos pasar a acelerar el vehículo.
Conducción eficiente
La conducción eficiente es un conjunto de técnicas que permiten optimizar la utilización del vehículo de cara a la contaminación medioambiental.
Indicamos una serie de puntos a tener en cuenta que nos ahorrarán hasta un 30% de consumo de combustible, los cursos de conducción eficiente te ayudarán a ahorrar:
- Conduzce a una velocidad moderada, cambiando de velocidad tan pronto como sea posible y observando el cuentarevoluciones. Una relación de marchas largas reduce el consumo. En los motores diesel cambia a las 1.500 revoluciones y en los de gasolina antes de las 2.500 rev.
- Conducir anticipándose a la circunstancias. Durante la aceleración es cuando se consume mayor volumen de combustible. Si se conduce con anticipación la aceleración y las frenadas serán menos bruscas.
- Evitar el funcionamiento a ralentí. En atascos, pasos a nivel, etc, es conveniente apagar el motor y cuando lo vuelva a encender evite un régimen de revoluciones altas. En un motor de inyección moderno está calculado que conviene apagarlo en una parada de más de 2 minutos.
- No realizar acelerones injustificadamente, utilizando el acelerador de forma suave y progresiva.
- Ponerse en marcha inmediatamente después de arrancar el motor, sin necesidad de esperar en punto muerto hasta que se caliente. Tan sólo en los motores diesel y en días fríos se recomienda mantener unos segundo el motor en marcha.
- Evitar trayectos cortos pues el motor no alcanza la temperatura óptima y consume más de lo que debería. Hasta pasados 4 km no se sitúa en el consumo adecuado.
- Utilización del aire acondicionado. Para trayectos cortos no compensa la utilización del aire acondicionado, en recorridos urbanos el consumo con el aire acondicionado aumenta hasta un 30%.
- Procurar no abrir excesivamente las ventanillas, utilizando la ventilación interior.
- Guardar la distancia de seguridad y conducir a una velocidad constante optimiza el consumo. Dejar que el vehículo ruede, aprovechando la inercia de éste. Retire el pie del acelerador mientras conduce en descenso manteniendo una marcha engranada.
- Eliminar la carga innecesaria pues es un peso adicional que debe de arrastrar el coche con su correspondiente consumo adicional.
- Realizar una revisión periódica de presión de neumáticos, filtros, aceite, etc., favorece que el motor funcione de forma óptima y por tanto con el mínimo consumo.
Conducción en Invierno
Una de las épocas más delicadas para conducir es en invierno, por lo cambiante de las circunstancias.
Antes de nada es necesario recordar la conveniencia de realizar una revisión completa al vehículo para evitar sustos indeseables como un radiador que se congela por falta de anticongelante, unos neumáticos que no tienen suficiente dibujo y no agarran cuando hay exceso de agua en la carretera, etc.
Niebla
La niebla es un gran handicap para una conducción segura. Lo primero que se debe hacer al circular por una zona de bancos de niebla es aumentar la distancia de seguridad, reducir la velocidad, encender las luces antiniebla y circular fijándose, principalmente, en las líneas de la carretera.
Lluvia
Es recomendable que si circula con su vehículo por una zona anegada por agua, circule lentamente y en primera para evitar que el motor se moje y se pare.
Tenga especial cuidado con los frenos ya que pierden su eficacia cuando se mojan a causa de grandes charcos. Comprobaremos de vez en cuando su correcto funcionamiento presionando el pedal del freno con un suave toque y siempre que las condiciones de la vía y la circulación lo permitan.
Evitaremos tramos inundados y si el agua le llega más allá de las rodillas abandone el vehículo.
Además, el coche puede producir el llamado efecto aquaplaning, que es uno de los más peligrosos (deslizamiento y descontrol del coche). Si se ha producido, levante suavemente el pie del acelerador y sujete con fuerza el volante, pero nunca frene ni de volantazos.
En caso de la lluvia no sea tan fuerte, tenga en cuenta que las primeras gotas mezcladas con el polvo y la suciedad de la calzada convierten el firme en deslizante, por lo que hay que conducir en vehículo con mucha precaución. Por lo tanto, aumente la distancia de seguridad entre los vehículos y reduzca la velocidad.
Viento
Cuando el viento sopla excesivamente fuerte, se debe aminorar la velocidad del vehículo y sujetar con firmeza el volante, especialmente si se está adelantando a un vehículo de gran tamaño. En estas situaciones, mantenga un elevado número de revoluciones en el coche para que la fuerza del motor ayude a mantener la trayectoria y responda con rapidez en caso de necesitarlo.
Nieve
En caso de previsión de nieve o si vive en zonas propicias a que se produzca este fenómeno metereológico, tenga siempre en el vehículo un juego de cadenas, acorde a las medidas de sus neumáticos.
- Utilizar las luces de cruce y encender las de antiniebla cuando sea necesario.
- A la hora de arrancar, si te patinan las ruedas, mete directamente la segunda marcha para incorporarte a la circulación.
- Evitar utilizar de más el embrague. Si te excedes en su uso, no utilizarás el motor ni las marchas convenientemente por lo que el vehículo irá a su aire, que es precisamente lo que hay que evitar.
- Evitar frenar bruscamente. La conducción en la nieve requiere una gestión pausada tanto del volante como de los pedales. Si quieres frenar, hazlo suavemente y con mucha antelación, para que las ruedas no se te bloqueen.
- Aumentaremos la distancia de seguridad con el fin de poder frenar el vehículo sin brusquedades.
- Utilizar marchas largas de forma que las ruedas deslicen lo suficiente como para que se agarren convenientemente a la carretera. Eso sí, ve a una marcha en la que el motor no vaya forzado.
- Evitar adelantar porque si cambias de forma brusca la velocidad, el neumático podría perder agarre.
- El objetivo es que conducir de forma regular y utilizar el freno lo menos posible.
- Las pastillas de freno pueden perder eficacia con la humedad así que comprueba de vez en cuando su correcto funcionamiento presionando el pedal del freno con un suave toque y siempre que las condiciones de la vía y la circulación lo permitan.
- Utilizaremos las cadenas para nieve o algún tipo de herramienta para tener más agarre. Son una ayuda importante a la hora de ir más seguros. La utilización de neumáticos de invierno es otra alternativa muy eficaz para la conducción en condiciones extremas.